Claro que el centro de atención es siempre la persona con el problema de salud más grande, pero ¿Quién ve por la persona que se dedica a cuidar? ¿Y qué tan importante es prestarle atención?

Probablemente conozcas a una persona que cuida de alguien que tiene dificultad para valerse por sí mismo. O tú estás cuidando a alguien.

Hay muchos tipos de enfermedades y padecimientos físicos y mentales que requieren de atención dedicada.
Allí entra el rol del cuidador primario; es quien le da la mayor atención a una persona enferma, atendiendo sus necesidades físicas y emocionales.

Usualmente es un familiar. Dependiendo del tipo de padecimiento, lo que el cuidador primario hace puede ser muy extenso.

Se dedica a acompañar a la persona en los momentos difíciles, llevarlo al hospital o centro de atención médica, preparar los alimentos, asear la habitación y/o a la persona, darle sus medicamentos e incluso llevar a cabo ciertos procedimientos simples como inyectar, cambiar vendas, etc.

La atención de la persona con el padecimiento es claramente la prioridad. Pero en estos cuidados es importante también prestarle atención a esa persona que se dedica a cuidar.

En común que esto se pase por alto para muchos. Pero el cuidador primario está bajo una gran presión por la responsabilidad, preocupaciones personales, carga emocional y la gran cantidad de tareas y sacrificios que puede llegar a tener a cargo.

¿Cómo cuidar del bienestar de quien cuida el bienestar de alguien más?

Estos puntos te ayudaran a saberlo…

Cuidando de forma adecuada

Es entendible que para el cuidador primario su principal preocupación es hacer un buen trabajo. Dado que generalmente quien cuida es un ser querido (esposos, hijos, padres, abuelos, amigos cercanos, etc.) hay un verdadero compromiso por buscar la mejoría de la persona enferma.

Llegar a sentir que no se está haciendo un buen trabajo en ese aspecto, el miedo a no saber que puede llegar a pasar con la persona que se cuida o sentir que no se está solo puede generar un alto nivel de ansiedad.

A la larga esto crea un circulo negativo para el cuidador; comenzara a desgastarse haciendo que su apoyo disminuya, con eso comenzara a percibir que no está haciendo un buen trabajo lo cual seguirá desgastando…

Aumentando su ansiedad y disminuyendo su apoyo, esto puede ser golpe duro para el cuidador primario.

Para cuidar este aspecto es importante tener estos puntos en mente:

  • Capacitarse/informarse para reaccionar de la mejor forma:
    Ya he hablado en un artículo anterior sobre las ventajas de la psicoeducación el gran efecto que puede tener estar bien informado.
    Obtener toda la información posible de parte del experto de salud pertinente traerá una gran calma y poder tanto para el enfermo, el cuidador primario como para el resto del grupo de apoyo.
  • Saber hacer frente a las carencias que vendrán con la enfermedad:
    Tener la información de cómo se da la evolución de la enfermedad permite estar preparados para cualquier evento que pueda venir. Esto incluye reconocer y comprender las carencias y sacrificios que conlleva cuidar a alguien con la enfermedad específica que se trate.
    Al sentirnos preparados afrontamos los momentos difíciles con mejores ánimos.
  • Tener la habilidad de organizarse y planear efectivamente:
    Para evitar sentir que se retrocede en ciertas cosas o algunos esfuerzos son en vano, es vital saber cómo mantener la organización. Esto va desde tener una comunicación clara y directa con la persona enferma como también con el resto del grupo de apoyo.
  • Conocer cómo y dónde obtener ayuda:
    Saber la forma en que se puede obtener ayuda cuando se necesita y a quien asistir es algo que trae gran tranquilidad. También lo es saber con quién se puede acudir para recibir ayuda.
    Reconocer que hay manos disponibles en solidaridad para ayudarnos no solo nos da esperanza; nos da acceso a todos esos recursos que personalmente no tenemos al momento.

Más adelante hablare de fuentes de apoyo que pueden serte de gran utilidad

Evitando que el cuidador primario se convierta en el enfermo secundario

Si bien toda la atención se dirige hacia la persona enferma, hay que prestar atención también en como el cuidador primario lidia con la situación.

Mantener un buen autocuidado es importante para el bienestar tanto físico como mental.

Consejos de autocuidado para estas situaciones que son muy útiles son;

  • Cuidar la buena alimentación y descanso:
    Alimentarse y dormir de forma adecuada es el primer cuidado para garantizar que se tendrá la energía para cuidar el resto de nuestro bienestar. Estas dos cosas no deben descuidarse bajo ninguna condición.
  • Importante tener tiempos propios:
    Ser la persona que está al cuidado puede llegar a ocupar mucho tiempo al punto de sentir que se pierde una buena parte de vida propia. El cuidador primario debe tener un tiempo dedicado para sí mismo, donde pueda descansar y disminuir el estrés de forma natural.
  • Tener el uso del resto del grupo de apoyo:
    Algo a tener en cuenta es que el cuidador primario no tiene por qué afrontar todo por su cuenta. Es importante que el resto del grupo de apoyo participe también en los cuidados de la persona.
    Esto ayuda es lo que le permite al cuidador poder tener ese tiempo propio.
  • Mantener actividades habituales lo más posible:
    Es común que al dedicarse enteramente a cuidar de alguien ciertos hábitos se descuiden. Dejar de salir con amistades, hobbies o rutinas personales como ir a correr o hacer ejercicio, o incluso dejar de asistir a la escuela o trabajo.
    Cuidar sentir que se abandonan esos roles importantes para solo convertirse en la persona que cuida.
  • Técnicas de relajación: Con la gran cantidad de estrés que cuidar a alguien puede llevar, saber cómo relajarse es una gran forma de sobrellevar ese peso sobre los hombros. Técnicas de respiración, relajación progresiva o hábitos como meditación o yoga pueden ser simples pero poderosas herramientas que marquen una diferencia.

Si hay algo que cabe destacar en todo esto es el darle al cuidador el reconocimiento por su labor. Esto es quizá algo que marca la diferencia para ver las cosas con un enfoque positivo y con esperanza.

En momentos difíciles, palabras tan simples como reconocer el esfuerzo que se hace tiene un valor inimaginable.

Obteniendo ayuda

Como he mencionado, tener apoyo es algo completamente necesario en esos momentos duros. Es la forma de mantenernos a flote sin importar lo que pase.

Para encontrar el apoyo que necesitas solo basta dirigirse al lugar correcto:

  • Orientación/apoyo psicológico individual:
    Buscar atención especial y única para el cuidador, con todo su contexto personal, de gran ayuda para afrontar el gran cambio que se da en la vida del cuidador.
    En casos de cuidar a una persona con enfermedad terminal, la atención tanatológica es de gran ayuda para prepararse para un proceso de duelo sano.
  • Terapia grupal de apoyo:
    El conectarse con personas que están en una situación similar ayuda no solo a no sentirse solos en una situación difícil, sino también a expresar y dar valides a las emociones que en ocasiones se piensan no son permitidas al cuidar de alguien.

Cuidar de alguien no tiene por que significar descuidar de ti.

¡Estos consejos son muestra de que buscar el bienestar de alguien mas y cuidar del tuyo es posible!


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